Senate Democrats

Reid Delinea Camino para la Reforma a los Seguros Médicos en Carta a McConnell

Washington, D.C. – El Líder de la Mayoría del Senado Harry Reid mandó la siguiente carta al Líder de la Minoría del Senado Mitch McConnell explicando el camino que se tomará para reformar a los seguros médicos. En la carta, el Senador Reid detalla los pasos que los demócratas del Senado han tomado para conseguir apoyo bipartidista a pesar de la falta de cooperación por parte de los republicanos del Senado. Reid dijo que espera un voto democrático de mayoría simple para hacerle cambios de naturaleza presupuestaria a la propuesta para reformar los seguros médicos; un proyecto que ya fue aprobado por una súper-mayoría de 60 votos este diciembre pasado. Reid también reiteró el compromiso de los demócratas del Senado con reformar el sistema de salud de manera que le brinde un cuidado médico económico y de calidad a todos los estadounidenses.

A continuación, algunos apartes de la carta, seguidos por el texto de la carta en su totalidad:

“Mientras los republicanos distorsionaban los hechos del debate para reformar a los seguros de salud y ocasionaban retraso innecesario tras retraso innecesario, millones de estadounidenses continuaban sufriendo, luchando para poder darse el lujo de mantenerse saludables, no caer en la bancarrota y mantener sus hogares. Miles de estadounidenses pierden su cobertura de salud todos los días, y decenas de miles de los carentes de seguro médico han perdido sus vidas desde que comenzó este debate. Mientras tanto, el alza en el costo del cuidado de la salud ha contribuido a un aumento en el déficit del presupuesto federal.

“Como usted bien sabe, la gran mayoría de los proyectos de ley forjados a través de la reconciliación fueron aprobados por Congresos con mayorías republicanas y promulgados por presidentes republicanos— incluyendo los recortes de impuestos masivos que el Presidente Bush aprobó para los ultra-ricos, que descuadernó el presupuesto nacional. Dado este historial, uno podría concluir que los republicanos creen que un voto de la mayoría para aumentar el déficit y para beneficiar a los súper-ricos es bueno, pero un voto para reducir el déficit en beneficio de la clase media, es malo. O bien, tal vez los republicanos creen que un voto de mayoría solo es adecuado cuando los republicanos estén en la mayoría. Sea uno o el otro, no estamos de acuerdo.

“Y fin de cuentas, el proyecto de ley puede aprobarse sólo si obtiene un voto democrático de mayoría simple. Si los republicanos quieren votar en contra de esta legislación que reduce los costos del cuidado de la salud, protege a los adultos mayores del “donut hole” con respecto a sus recetas médicas y reduce el déficit, tienen todo el derecho de hacerlo.

El Honorable Mitch McConnell
Líder Republicano
Senado de los Estados Unidos
Washington, DC 20510

Estimado Líder McConnell:

Hace once meses, le escribí para compartir mis expectativas del debate que se avecinaba sobre la reforma de salud. En ese momento, expresé la intención por parte de los demócratas de trabajar de buena fe con los republicanos. Mi deseo era que, a pesar de que no siempre estaríamos de acuerdo, podríamos entablar una discusión honesta que se basara en hechos en vez de miedo, y que se enfocara en producir resultados, no en politiquería.

Obviamente, ocurrió lo contrario, ya que muchos republicanos se han dedicado este último año a tergiversar la reforma de salud y a engañar al público. Aunque hemos intentado entablar una discusión seria, nuestros esfuerzos han sido correspondidos con mentiras descaradas y mitos que han sido desacreditados numerosas veces. A la vez, los republicanos han recurrido a utilizar maniobras legislativas extraordinarias para que la legislación se retrase y para que no vaya a ninguna parte, en vez de mejorarla. Después de observar estas tácticas por casi un año, un observador objetivo puede llegar a una sola conclusión: estas maniobras republicanas tienen menos que ver con las inquietudes sobre la sustancia de las políticas públicas y más con el deseo partidista de desacreditar a los demócratas, posicionar a los republicanos y proteger el estatus quo que sigue favoreciendo a las aseguradoras.

De hecho, los ataques al proyecto de ley de la reforma de salud forman parte de un propósito mayor. Como bien ha sido documentado, su bancada notablemente rompió el récord de obstrucción durante el Congreso pasado al exigir votos de proceso legislativo injustificados hasta en temas no controversiales, y al retrasar el trabajo del Senado a pesar de los urgentes problemas que aquejan a nuestro país. Los republicanos del Senado están por romper su propio récord en este Congreso, ilustrado por el Sen. Bunning con su campaña para prevenir que el Senado extendiera los beneficios de desempleo y salud de las familias afectadas aún después de que esos beneficios habían expirado.

Mientras los republicanos distorsionaban los hechos del debate para reformar a los seguros de salud y ocasionaban retraso innecesario tras retraso innecesario, millones de estadounidenses continuaban sufriendo, luchando para poder darse el lujo de mantenerse saludables, no caer en la bancarrota y mantener sus hogares. Miles de estadounidenses pierden su cobertura de salud todos los días, y decenas de miles de los carentes de seguro médico han perdido sus vidas desde que comenzó este debate. Mientras tanto, el alza en el costo del cuidado de la salud ha contribuido a un aumento en el déficit del presupuesto federal.

Para resolver estos problemas, 60 senadores votaron para aprobar una reforma histórica que haría que los seguros de salud fueran más económicos, haría que las aseguradoras fueran más responsables y reduciría nuestro déficit en por más de un billón de dólares. La Cámara aprobó un proyecto similar. Sin embargo, muchos republicanos ahora están exigiendo que sencillamente ignoremos el progreso que hemos logrado, un extenso debate, las negociaciones, las enmiendas que hemos incluido (más de 100 enmiendas republicanas) y los votos de la súper-mayoría a favor de un proyecto de ley cuyo contenido el pueblo estadounidense respalda inequívocamente. No lo haremos. Terminaremos nuestro trabajo. Lo haremos revisando elementos individuales de los proyectos que la Cámara y el Senado aprobaron el año pasado, y esperamos utilizar el proceso regular de la reconciliación presupuestaria que la bancada republicana ha usado muchas veces anteriormente.

Sé que muchos Republicanos han presentado inquietudes con relación a nuestro uso de las reglas existentes del Senado, pero su argumento es injustificado. No hay nada inusual ni extraordinario en el uso de la reconciliación. Como dijo el Sen. Judd Gregg de New Hampshire, uno de los senadores que más tiempo lleva en el Senado, explicando el uso de la misma: ¿“Hay algo de malo con que la mayoría decida? Creo que no”. Igualmente, como dijeron los catedráticos sobre el Congreso, Thomas Mann y Norm Ornstein, en el New York Times del domingo: nuestra propuesta es “compatible con la ley, las reglas del Senado y la intención de los autores de la Constitución”.

La reconciliación está diseñada para lidiar con asuntos relacionados al presupuesto, y algunos han presentado dudas sobre si se podría usar para reformar el sistema de salud integralmente cuando incluye muchas políticas que no tienen implicaciones presupuestarias. Sin embargo, el proyecto de ley de reconciliación bajo consideración en estos momentos no sería el vehículo hacia esta reforma integral. La reforma ya fue aprobada con 60 votos, por lo que la reconciliación se utilizaría para hacer una cantidad moderada de cambios a la legislación original; todos relacionados al presupuesto. Esto no sería inapropiado. La reconciliación se ha utilizado en distintas ocasiones para una variedad de asuntos relacionados a la salud, incluyendo la creación del Programa de Seguro de Salud para Niños (CHIP, por sus siglas en inglés) y los beneficios COBRA, así como muchos cambios al Medicare y Medicaid.

Como sabe, la gran mayoría de los proyectos de ley forjados a través de la reconciliación fueron aprobados por Congresos con mayorías republicanas y promulgados por presidentes republicanos— incluyendo los recortes de impuestos masivos que el Presidente Bush aprobó para los ultra-ricos, y que descosieron el presupuesto. Dado este historial, uno podría concluir que los republicanos creen que un voto de la mayoría para aumentar el déficit y para beneficiar a los súper-ricos es bueno, pero un voto para reducir el déficit en beneficio de la clase media, es malo. O bien, tal vez los republicanos creen que un voto de mayoría solo es adecuado cuando los republicanos estén en la mayoría. De cualquier manera, no estamos de acuerdo.

Recuerde que la reconciliación no excluirá a los republicanos del proceso legislativo. Ustedes continuarán teniendo la oportunidad de ofrecer enmiendas y hacerle cambios a la legislación. Y fin de cuentas, el proyecto de ley puede aprobarse sólo si obtiene un voto democrático de mayoría simple. Si los republicanos quieren votar en contra de esta legislación que reduce los costos del cuidado de la salud, protege a los adultos mayores del “donut hole” con respecto a sus recetas médicas y reduce el déficit, tienen todo el derecho de hacerlo.

Atentamente,

HARRY REID
Senador por los Estados Unidos
Nevada
 

Bookmark and Share